Si lleva décadas construyendo un hogar para mayores y se pregunta qué pasará cuando dé un paso al lado, esta página es para usted. Compramos residencias familiares en Catalunya para continuar lo que hizo bien, no para reemplazarlo.
La mayoría de los propietarios catalanes tienen caminos clásicos para retirarse — y todos dejan algo por el camino. Sus hijos no quieren el negocio, los grandes grupos no respetan lo local, y vender en parte es operativamente complicado.
Los grandes grupos pagan bien, pero estandarizan: cambian el nombre, renuevan a la dirección, optimizan plantilla. En 18 meses, el hogar que construyó ya no se reconoce. Familias se van. Personal también.
Pocos hijos están preparados — o quieren — gestionar una residencia. La carga emocional es real. Mantener el negocio en familia muchas veces significa frenar el crecimiento que la residencia necesita.
Mientras tanto, la regulación se endurece, los costes laborales suben, y la presión por digitalizar y profesionalizar es constante. Cuanto más se espera, más débil es la posición de venta.
Algunos venden el edificio a un fondo y siguen como operadores. Funciona en algunos casos, pero el alquiler resultante presiona los márgenes y deja al fundador con todo el riesgo operativo y poco upside.
No son aspiraciones. Son cláusulas que firmamos en el SPA, con consecuencias contractuales si no las cumplimos. Esto es lo que nos diferencia.
Si su residencia se llama «Llar Sant Jordi» o «Residencia Mossèn Joan», seguirá llamándose así. ArduraCare aparece como respaldo discreto, no como marca dominante. Los nombres locales tienen 30+ años de credibilidad en su comunidad. Borrarlos es destruir valor.
La directora, las cuidadoras, la cocinera, el equipo de limpieza — la continuidad de las personas que conocen a cada residente por su nombre es el activo más importante que compramos. Garantizamos empleo y condiciones por mínimo 24 meses post-cierre.
Habitaciones renovadas, zonas comunes más cálidas, equipamiento actualizado donde haga falta. €1.5–3M por hogar en los primeros tres años, planificado en colaboración con su equipo actual.
Aportamos sistemas de gestión, reporting financiero, compras consolidadas y soporte en compliance. No abrimos un departamento corporativo de 40 personas. La toma de decisiones operativas sigue estando en su residencia.
Si quiere retener un 10–25% del nuevo grupo y participar del upside de la consolidación, lo estructuramos. Si prefiere salida limpia al 100%, también. Su elección, no la nuestra.
Sin sorpresas, sin tácticas de presión. La duración típica es de 6–9 meses desde la primera conversación. Cada paso requiere su consentimiento explícito; en ningún momento queda comprometido a continuar.
Le visitamos en su residencia. Conocemos el hogar, el equipo, su historia. Compartimos quién somos. Sin ofertas, sin valoraciones, sin compromisos.
Si hay encaje mutuo, presentamos un rango de valoración indicativa basado en información preliminar (P&L 3 años, plazas, ocupación). Bajo NDA estándar.
Diligencia financiera, operativa, legal y laboral. Acordamos el calendario con usted para minimizar disrupción al equipo. Su equipo actual no se entera hasta que usted decida comunicar.
Firma de SPA, transferencia de licencias, comunicación coordinada al equipo y a las familias residentes. Período de transición acompañado de 3–12 meses si lo prefiere.
«No quería vender a quien quitara mi nombre y cambiara a la directora al mes siguiente. Quería retirarme sabiendo que el hogar que construí durante 28 años seguiría siendo el mismo hogar.»
Entre 30 y 120 plazas, con preferencia por 50–90. Catalunya es nuestro foco geográfico. Aceptamos tanto plazas privadas como concertadas, siempre que el ratio operativo sea sano.
4.0–7.0× EBITDA es el rango habitual del sector para residencias independientes. El múltiplo final depende del tamaño, la calidad del inmueble, la ocupación y la estructura de la operación.
No. Casi todas las residencias independientes tienen áreas mejorables — es normal después de 20 años. Lo que importa es la transparencia: si sabemos lo que hay que arreglar, podemos planificarlo juntos.
Solo cuando usted decida comunicar. La diligencia se puede hacer con un círculo muy reducido (usted, su contable, su abogado). La comunicación al equipo se planifica conjuntamente al final del proceso.
Su decisión, sin penalización, hasta la firma del LOI vinculante. Cubrimos nuestros propios costes de diligencia. La única excepción es si hemos invertido en consultores especializados a su petición — en ese caso, esos costes específicos son compartidos.
En precio bruto, los grandes grupos pueden pagar marginalmente más en algunos casos. Nuestra propuesta de valor está en lo que pasa después del cierre: continuidad de marca, retención del equipo, inversión en mejoras, y la opción de seguir participando. Si su prioridad es solo maximizar el cheque y desentenderse, hay opciones mejores que nosotros.
Si está pensando en sucesión, le escuchamos. La primera conversación no implica nada — ni valoración, ni propuesta, ni siguiente paso obligado. Solo conocernos.
Solicitar conversación →Las operaciones y el crecimiento los lidera Eduardo de Aysa (Socio · Operaciones y Crecimiento) — edeaysa@arduracapital.com.